1. No establecer más de 3 límites por día.
  2. No ceder ante los berrinches. Tomar distancia un rato.
  3. Ser constante.
  4. Establezca consecuencias al sobrepasar cada límite, de acuerdo a la edad e interés.
  5. No demuestre sentimientos de culpa o arrepentimiento ante una sanción dada, esto no ayudará a la madurez emocional del niño.