¿Cuál es el primer paso? El método más viable y eficaz es el diálogo abierto. No existe nada más simple, y sin embargo, nada más importante. Ningún grupo de personas subestima de tal modo el valor del diálogo y está tan poco inclinado a comprometerse con el diálogo como los japoneses. En la oficina, trabajan en silencio. No conversan en el trayecto al trabajo o al hogar, excepto que se encuentren con un amigo, colega o conocido. Al llegar a su casa, leen el periódico o miran la televisión. Los niños también se sientan en silencio durante horas frente al televisor. Los miembros de la familia casi no tienen tiempo para dialogar. Muchos factores contribuyen al surgimiento de problemas domésticos y a la formación de brechas en la comunicación entre padres e hijos, pero la causa fundamental es la falta de diálogo. Cubrir esta deficiencia es el primer paso hacia una familia abierta.

–“La Familia Creativa” p.23-24