El juego es el camino…
por Stuart Brown y Kristen Cozad

Stuart Brown, MD, es fundador y presidente del National Institute for Play (instituto nacional para el juego, www.nifplay.org) situado en California. El Dr. Brown colabora en la enseñanza de “From Play to Innovation” (del juego a la innovación) en la Universidad de Stanford.

Kristen Cozad es la directora del desarrollo del Instituto y es co-fundadora de PlayNovation, LLC. A través del su labor en el Instituto, el Dr. Brown y Kristen Cozad se dedican a difundir en el poder transformativo del juego en la conciencia, las políticas y la acción publicas. También actúan como consultores y hacen presentaciones internacionalmente sobre la Ciencia del Juego.

El juego es más que una simple receso de actividades útiles y productivas. Tal como el Dr. Stuart Brown y Kristen Cozad, del National Institute of Play, explican, forma parte de nuestro instinto de supervivencia y es tan importante como tener suficientes horas de sueño o como una buena nutrición.

¿Qué es el juego exactamente? ¿Por qué es que la Madre naturaleza decidió hacer al juego algo tan divertido? ¿Cual es su propósito si el juego parece una actividad tan “innecesaria”? Ahora los científicos de distintas disciplinas comienzan a entender la importancia del juego. No fue en vano que la Madre Naturaleza inyectó el juego jubiloso a lo largo del reino animal.

“La Ciencia del Juego” es una disciplina emergente que poco a poco se va integrando en el mundo académico, en los campus universitarios y en el mundo de las compañías vanguardistas. Los Científicos del Juego ahora saben que el juego cubre una gran variedad de experiencias y comportamientos no solo en la humanidad, sino también en el reino animal. Están descubriendo que el juego es mucho más que una simple “actividad divertida”.

Como un mecanismo biológicamente integrado al diseño humano, el juego es tanto una actividad muy subjetiva, como una experiencia compartida y es difícil de definir. Al igual que el amor, el juego es imposible de medir. Al igual que el amor, el juego sirve para unir a las personas.

Reconocemos que algo es juego cuando lo vemos. Todos nos ponemos felices cuando vemos a los cachorros divirtiéndose. También sabemos cuando es que hemos jugado, ya que nos sentimos refrescados, revitalizados y empoderados. Quizás es por esta razón que George Bernard Shaw dijo, “No es que dejemos de jugar porque envejezcamos, sino que envejecemos porque dejamos de jugar.”

El juego ocurre con una variedad ilimitada y no todos juegan de la misma manera. Lo que unifica las miríadas de expresiones o formas de juego es un compromiso profundo donde se experimenta la fragmentación o división de nuestro yo interno y el mundo externo, que a través del juego convergen en la integración de la unidad y el todo.

Continuará…